Los sistemas de afinación en el violín

En este artículo basado en las enseñanzas del violinista y pedagogo Kurt Sassmannshaus veremos los diferentes sistemas de afinación que se utilizan en el violín, las diferencias entre ellos y cuándo elegir cada sistema.

Los sistemas de afinación en el violín

Los sistemas de afinación son maneras de dividir la octava musical. A lo largo de la historia se utilizaron diferentes sistemas de acuerdo a las necesidades musicales propias de cada época. Los sistemas más conocidos son la afinación pitagórica, el temperamento justo y el temperamento igual.

Las notas musicales no son absolutas, sino que su altura depende del sistema de afinación que utilicemos. Tener en cuenta esto resulta de suma importancia para los instrumentistas de cuerda frotada, ya que al no poseer trastes en el instrumento gozamos de libre albedrío a la hora de seleccionar la altura de las notas que pisemos. Ser conscientes de estos sistemas nos permitirá un mayor entendimiento de la afinación en nuestro instrumento, y nos ayudará a resolver problemas de afinación más rápidamente.

Seguramente habrás notado que la ubicación de los dedos de la mano izquierda y la distancia entre ellos no es igual cuando tocamos una melodía que cuando tocamos dobles cuerdas. La realidad es que los violinistas no utilizamos un solo sistema de afinación, sino que variamos entre la afinación pitagórica y el temperamento justo de acuerdo a si tocamos una sola línea melódica o si tocamos dobles cuerdas. A continuación analizaremos las diferencias entre estos sistemas, y cómo elegir cuándo utilizar cada uno de ellos.

Afinación pitagórica

El filósofo y matemático griego Pitágoras creó el sistema de afinación que utilizamos hoy en día para tocar escalas y melodías. Su sistema nos provee de tonos grandes y semitonos pequeños, los cuales otorgan expresión a las terceras mayores y menores.

Este es el principio básico de este sistema:

Un tono entero pitagórico está construido por dos quintas superpuestas una sobre otra. Por ejemplo, tomando las cuerdas al aire del violín, se puede pensar desde el Re al La, y del La al Mi.

Quintas

Si tocamos ese mismo Mi una octava más grave, obtendremos un tono ancho con respecto al Re. La nota resultante debe estar afinada si la tocamos junto con la cuerda La al aire (una cuarta en doble cuerda), pero resultará demasiado alta para construir una sexta junto con la cuerda Sol al aire.

Si repetimos el proceso desde Mi, a Si, a Fa# (afinando quinta y cuarta) tendremos otro tono grande que da como resultado una tercera mayor alta en la escala de Re Mayor. Este Fa# no es utilizable en doble cuerda junto con la cuerda La al aire ya que resultaría demasiado alto, pero suena correcto en el contexto de una escala o melodía.

Cuando practicamos entonación en melodías o escalas solamente podemos comparar intervalos perfectos con las cuerdas al aire: unísonos, quintas, cuartas y octavas. Por definición no se puede usar terceras y sextas como dobles cuerdas para corroborar la exactitud de la afinación pitagórica. Terceras y sextas como dobles cuerdas pertenecen al ámbito de la afinación justa.

Utilizá afinación pitagórica para melodías y escalas.

Afinación expresiva

La entonación no es sólo cuestión de tocar notas correctamente afinadas, es de hecho mucho más importante que eso. La entonación es una de tus herramientas musicales más poderosas. Un pasaje con una afinación pitagórica perfecta sonará muy limpio, pero se puede ir un paso más allá. En muchos casos se puede exagerar las tendencias de la afinación pitagórica (terceras mayores grandes y terceras menores pequeñas) con el objetivo de crear un efecto emocional mucho más fuerte para la audiencia.

El término “afinación expresiva”, generalmente asociada con el cellista Pablo Casals, básicamente se refiere a tocar los bemoles más bajos y los sostenidos más altos para otorgar mayor expresividad al pasaje. En parte, esto dependerá del gusto personal.

Para mayor expresividad, exagerá las tendencias pitagóricas: Sensibles altas, terceras mayores grandes, y terceras menores pequeñas.

Temperamento justo

Este sistema de afinación deriva de la serie de los armónicos. Utilizamos el temperamento justo para tocar terceras y sextas afinadas cuando estas ocurren como dobles cuerdas. La tercera mayor resultante de la serie de los armónicos suena agradable como doble cuerda, pero muy estrecha para la afinación pitagórica.

Serie de los armónicos

Por ejemplo, si tocamos un Fa en cuerda Re junto con la cuerda La al aire en afinación justa, sonará correcto como doble cuerda, pero si tocamos ese mismo Fa en el contexto de una escala resultará demasiado alto.

Para pensarlo fácilmente, para tocar en temperamento justo debés pensar los semitonos un poco más grandes de lo que los tocarías normalmente en el contexto de una melodía. Es decir que deberás poner un poco más separados entre sí los dedos de la mano izquierda que suelen quedar uno al lado del otro.

Utilizá la afinación justa para tocar dobles cuerdas en el violín, así como para afinar acordes en un cuarteto de cuerdas.

Cuándo usar cada sistema

La mayoría del tiempo utilizamos el sistema de afinación pitagórico. Cualquier escala y pasaje con una única línea melódica sonará más limpio con tonos grandes, semitonos estrechos, terceras mayores grandes, terceras menores estrechas, y séptimas y sensibles altas.

Cuando tocamos dobles cuerdas debemos usar afinación justa. Encontrarás que estos dos sistemas no son compatibles y a veces deberás hacer elecciones y compromisos.

Por ejemplo: en el primer acorde de la sonata para violín solo Nº1 en Sol menor de J.S. Bach, el Sib debe ajustarse al Sol de la cuerda Mi siguiendo la afinación justa para conformar una sexta afinada. Sin embargo, en la escala que continúa, el mismo Sib debe ser colocado más bajo dentro del sistema pitagórico, de otra manera sonará demasiado alto.

Sonata para violín solo N°1, J.S.Bach

Cuando tocamos pasajes rápidos en dobles cuerdas, como las terceras en el Capricho N°1 de N. Paganini, el compromiso más fácil es mantener la línea superior en afinación pitagórica y ajustar cada nota inferior de las terceras de acuerdo a la afinación justa. De esta manera cada doble cuerda estará afinada, pero sin perder el sentido de dirección y expresión de la escala.

Capricho N°1, N. Paganini

Cuando tocamos acompañados por un piano permanecemos en afinación pitagórica la mayor parte del tiempo. Sólo cuando tocamos notas largas en unísono con el piano necesitaremos ajustar la afinación a un temperamento igual.

Para un instrumento de cuerda el contexto más difícil de afinación es dentro de un cuarteto de cuerdas. Constantemente estaremos tocando acordes que sonarán mejor en afinación justa, mientras que el músico con la melodía intentará aplicar la afinación pitagórica. Esto requiere de muchas horas de práctica cuidadosa y compromisos razonables para que funcione.

Como solista de una orquesta también utilizarás afinación pitagórica. En este contexto debes asegurarte de afinar tu instrumento más agudo que el resto de la orquesta, de esta manera sonarás más brillante.

En resumen:

  • Utilizá la afinación pitagórica la mayor parte del tiempo, particularmente para todas las melodías, escalas y arpegios.
  • Utilizá afinación justa para las dobles cuerdas y para los acordes en cuartetos de cuerda.
  • Los pianos utilizan la afinación de temperamento igual. Los violinistas deben ajustar la afinación para que coincida con la del piano sólo si ambos instrumentos están tocando la misma nota durante una larga duración.

Esperamos que este artículo te haya resultado útil y te despierte interés por seguir investigando sobre los diferentes sistemas de afinación posibles. Cualquier duda que tengas podés dejarla en los comentarios y pronto te estaremos respondiendo.

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5 respuestas

    1. Hola Daniel! Si afinás cada una de las cuerdas al aire con un afinador estarías usando el temperamento igual, que es la misma afinación que utiliza por ejemplo un piano, y por eso no es la manera ideal de afinar.
      Si en cambio afinás las cuerdas al aire por quintas, es decir tocando de a dos cuerdas y afinando una en base a la otra hasta que suene una quinta justa, podríamos decir que estás dentro tanto de la afinación pitagórica como también del temperamento justo, ya que ambos sistemas comparten las quintas justas. Entre ellos se diferencian más que nada en los intervalos de segundas y terceras. Saludos!

  1. Excelente explicación, clara y precisa, felicitaciones! Usaré tu artículo como referencia para colegas y mis alumnos, para cuando hable sobre la afinación y espero les anime a seguir escudriñando sobre los sistemas, gracias!

  2. Exelente artículo !! Me encantó , muy bien explicado , es algo con lo que eh luchado varios años , para hacer entender que afinar cuerdas al aire con afinadores electrónico , no es la mejor opción !! Compartiré está publicación con mis amigos !! Gracias !!

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